jueves, 13 de mayo de 2010

Praga (parte 2)

Una vez en la estación central decidimos buscar formas alternativas y baratas para llegar a Suecia.
Otras vías alternativas que se nos ocurrieron fueron: autobuses directos hacia Suecia, autobuses Hacia Latvia o Polonia para coger un barco allí, hacia Dinamarca para ir por vía terrestre hasta Suecia, o hasta Frankfurt para coger desde allí un vuelo directo hacia Estocolmo, cuando se restableciera el tráfico aéreo. Pese a la gran cantidad de opciones, todos estos autobuses estaban saturados o eran increíblemente caros aprovechando las circunstancias. Incluso el que iba a Suecia estaba completo hasta el domingo por la noche. La situación se ponía aún más complicada. Finalmente encontramos un bus hacia Berlín que salía esa misma noche por 20 euros. Allí ya encontraríamos otro medio de transporte para llegar a Suecia, y desde allí, porque no, si el tráfico aéreo se había restablecido coger un vuelo hacia Estocolmo.

Después de pasar la noche en el autobús, en el cual hasta nos paró la policía para comprobar nuestra identidad, llegamos a Berlín.

Para poneros en precedente de lo que os voy a contar a continuación, existe una página de internet llamada www.couchsurfing.com que es como una red social donde tú puedes compartir tu vivienda para permitir dormir a otras personas en ella de forma temporal y en la cual tu puedes hacer lo mismo por el módico precio de 0 euros.
Dicho esto, contar que una vez allí, mi amigo turco que tenía una cuenta en la website anteriormente mencionada, se puso en contacto con un hombre que vivía en Berlín y gracias a esta página se había alojado en su casa varias veces. Para mí sorpresa, no éramos las únicas personas que íbamos a dormir allí, porque ya había otras tres personas durmiendo.

En fin dejamos nuestras cosas y después de una siesta para descansar un poco de la dura noche, fuimos a hacer turismo por la ciudad y aprovechar el día. Digo esto porque habíamos modificado nuestro vuelo para salir desde Berlín ese mismo lunes y solo teníamos que esperar dos días. Yo había estado en Berlín un mes antes por lo que no fue nada del otro mundo. Por otra parte después de todo el día visitando Berlín volvimos a nuestra “habitación” porque nos habían invitado a cenar.

En la cena me enteré, que el dueño de la casa no era ni más ni menos que un diplomático del gobierno alemán. Si le hubierais visto no os lo hubierais creído. Pelo largo, patillas de Curro Jiménez, camiseta y vaqueros, aspecto muy bohemio y casa aun más bohemia que él. Sin televisión, colchones por el suelo para los invitados, y como única tecnología un portátil.

En fin, la cena estuvo muy interesante ya que nos juntamos con otra pareja amiga suya, ella irlandesa y el estadounidense. Gracias a esta cena, la novia del dueño nos daría la pieza clave para acercarnos un poco más a Suecia.
Podíamos pillar un tren hasta Rostock (ciudad costera del norte de Alemania) desde allí, pillar un ferri para cruzar el mar Báltico hasta Malmo y desde allí un coche.
Pensaréis que es un pastón, pero el contexto era el siguiente:
-->Para el tren, hay en Alemania un tipo de billete especial que cuesta 35 euros y que puede ser compartido por hasta 5 personas como máximo. Así, para poder encontrar otras dos personas que nos pudieran acompañar y completar las 5 personas, volvimos acudir a una website de internet que te pone en contacto con otras personas para compartir el billete. De esta forma nos quedó este trayecto de 3 horas por el módico precio de 7 euros.
-->El ferri al ser de mercancías y por tanto sin apenas lujos, te costaba el viaje nocturno 15 euros.
-->Y en cuanto al coche, la compañía de alquiler de coches Herz pone un servicio especial en Suecia y noruega a través de la web www.hertzfreerider.com. Este servicio te permite de forma gratuita, devolver a su ciudad original los coches que han sido devueltos en un sitio diferente al de su alquiler. Con esto quiero decir, que si un coche alquilado en Estocolmo y devuelto en Oslo, lo recoges en Oslo y lo devuelves a Estocolmo te habrá salido gratis. Y cuando digo gratis es que ni pagamos la gasolina. Simplemente registrándose en esa web.
De esta forma, aprovechando estos interesantes consejos, y viendo que el tráfico aéreo no se iba a restablecer para el lunes, que era cuando teníamos nuestro vuelo, decidimos al día siguiente (Domingo) coger esta ruta: Berlin-Rostock en tren. Rostock-Malmo en ferri toda la noche. Y al día siguiente Malmo- Nykoping en coche (un Volvo S70 dejado en Malmo tenía que ser retornado a Nykoping) y Nykoping –Västeras en otro coche también.

Ya visteis, un viaje que en principio iba a ser de tres días para visitar la capital de la República Checa se convirtió en una odisea, un viaje a través de media Europa y una de las experiencias más divertidas, interesantes y extrañas de toda mi vida.
Y encima, si solo contamos transportes la vuelta me salió por el mismo precio que lo que me costaría en avión o incluso menos: 45 euros.

¿Qué más se puede pedir?

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